14 de agosto de 2012

REPRODUCIMOS INTERESANTE ANALISIS DE: 

El movimiento contra la imposición en la encrucijada

 

Escrito por: 
Rubén Rivera
Se cumple ya más de mes y medio de la realización del fraude del 1° de julio, en este proceso hemos sido testigos de una sorprendente actitud por parte de los dirigentes de los partidos de oposición en el sentido de no convocar a movilizaciones para luchar contra el fraude, particularmente significativa ha sido la actitud de Andrés Manuel López Obrador.
Sin duda llama la atención y preocupa a cientos de miles de sus seguidores agrupados en torno al Morena, incluso a aquellos que aún sin estar organizados se sumaron a la lucha contra la imposición de Peña Nieto y tomaron como referencia al dirigente tabasqueño.
El tiempo trascurrido desde  el 1° de julio nos permite ya hacer un  balance de la política seguida por AMLO hasta ahora.
La Batalla contra Calderón
Luego del fraude electoral que marcó a Felipe Calderón como ganador de las elecciones del 2006, había enormes posibilidades de impedir que tomara protesta. El escandaloso fraude de aquellos tiempos generó una ola de protestas que llevó a los dirigentes de la coalición de izquierda de aquel entonces a que convocaran a diversas movilizaciones con cada vez más participantes, para la tercera semana posterior a aquel dos de julio las manifestaciones ya sumaban más de 3 millones de personas.
En aquel momento una convocatoria a paralizar el país por medio de una huelga general era más que posible, si 3 millones de personas son capaces de aparecer en una movilización su acción paralizando todas las actividades productivas del país hubiesen significado la posibilidad de que otros tantos millones  intervinieran en la lucha, con ello  no le hubiera quedado al poder judicial otra opción que invalidar la elección. De hecho el ambiente de dudas entre la burguesía llevó al tribunal a declarar que efectivamente había habido una intervención ilegal del entonces presidente Vicente Fox.  Felipe Calderón se vio forzado a tomar posesión entrando a escondidas por la puerta de atrás de la  sala de sesiones del congreso.
El propio AMLO declaró que una encuesta de aquellos tiempos señalaba que el 10% de la población estaba de acuerdo en una insurrección armada. Por supuesto desde nuestro punto de vista una insurrección no se puede realizar sino a condición de una seria preparación, no obstante este dato pone en evidencia que había condiciones para acciones mucho más contundentes que el platón permanente que implementó como medida principal contra el fraude.
En si mismo aquel platón significó un gran esfuerzo y desgaste para cientos de miles de abnegados activistas que lo sostuvieron hasta su levantamiento que derivó en la proclamación del “gobierno legitimo”. La burguesía asumió con ojos de burla dicha medida, para ellos era una muestra de que AMLO no estaba en sus cabales, para aquellos que habíamos participado en la lucha era un modo de mantener la cohesión y prepararse para  enfrentar al gobierno de derechas, el cual ante la falta de legitimidad inició una catastrófica aventura llamada “guerra contra el narcotráfico” que significa ya más de 70 mil muertes.
Muchos de nosotros considerábamos que era posible derrotar el fraude del 2006 y asumimos que la decisión tomada para enfrentarlo: el plantón de Reforma, fue lamentablemente un medio para desinflar el movimiento ante la posibilidad de que este se le saliera de las manos a AMLO.  No obstante cientos, quizás millones de trabajadores y jóvenes se sumaron a las siguientes iniciativas como la defensa de los energéticos y luego a la conformación del Morena. AMLO explicaba: “en el 2006 nos faltó organización, pero en el 2012 estaremos preparados”. Muchos sinceramente lo creyeron.
A favor de la táctica posterior hay que decir que permitió cohesionar a los más abnegados luchadores contra el fraude del 2006 y al mismo tiempo significar el más grande movimiento de oposición al gobierno de Calderón, en general el único realmente consistente y de carácter nacional, Esto se hizo aún a pesar de la política de la dirección del PRD que paulatinamente se fue desmarcado de AMLO hasta llega casi a la ruptura.
La lucha contra la derecha en el propio PRD y un nuevo acuerdo
En 2011 el enfrentamiento fue tal que el propio AMLO se vio en la necesidad de  retirarse temporalmente del partido pidiendo una licencia que nunca se le concedió.
La derecha del PRD encabezada por Jesús Ortega y Jesús Zambrano decidió que era conveniente una alianza con el propio gobierno calderonista por medio de  candidaturas comunes para los cuales se empleaba a personalidades de conocida filiación priista.
Por supuesto la movilización de las bases del Morena no se hizo esperar, esto significó fuerte distanciamiento con la estructura del PRD, pero puso en evidencia la debilidad misma del propio aparato partidista al no poder imponer una candidatura común en el Estado de México.
El desgaste sufrido por la derecha les hizo  evitar la posibilidad de un nuevo conflicto de frente a la elección de candidato presidencial, optaron por no pelear y aceptar a AMLO a pesar del combate abierto que sostuvieron en su contra.
En su calculo político un enfrentamiento llevaría una candidatura dividida lo que les hubiese representado perdida de posiciones tanto dentro del congreso como en los gobiernos estatales, el fantasma de lo que sucedió  en Iztapalapa donde el pequeño PT ganó la candidatura a la candidata impuesta por la burocracia seguramente rondaba por su cabezas cuando decidieron ceder.
Por supuesto, la burocracia del PRD vendió caro su amor, las primeras posiciones en  candidaturas plurinominales y lugares seguros les fueron asignadas. Así a pesar de haber perdido todo prestigio en lugares como el propio Distrito Federal  ahora conforman la segunda fuerza en diputados locales y en delegaciones.
El Morena a principios de este año era ya una fuerza organizada de millones de personas a nivel nacional, al mismo tiempo, no obstante AMLO lejos de establecer condiciones para que candidaturas afines a los trabajadores tuvieran prioridad prefirió cederlas a aquellos que lo habían combatido.
La campaña y la “republica amorosa”
AMLO prefirió llegar a acuerdos con la derecha del PRD y una de las consecuencias posteriores fue el perfil de la campaña, de desató la llamada “republica amorosa”, una especie de confesión de culpas de lucha encabezada  6 años antes.
El PRI con Peña Nieto a la cabeza estaba preparando un fraude descarado en la forma de la compra masiva de votos, ahora sabemos que el origen de los recursos fueron los erarios estatales que disfrazaban la entrega de tarjetas como “campañas educativas” o de “desarrollo social” y el lavado de dinero de la delincuencia organizada. Particularmente fue notable el descaró de los gobernadores de Tamaulipas, Coahuila, Estado de México y Veracruz.
La campaña se caracterizaba por la entrega militante de los activistas organizados en torno al Morena, mientras que al mismo tiempo era evidente la apatía de los aparatos partidistas, especialmente el del PRD.
Si la campaña hubiera seguido el derrotero  hasta antes de mayo, era muy probable que la candidatura de AMLO no hubiese logrado contender con Peña Nieto de forma real. Fue el estallido del movimiento juvenil lo que le dio nueva vida.
Los jóvenes ponen a AMLO en la contienda
El movimiento “#YoSoy132” no nació como un movimiento neutral sino abiertamente anti Peña Nieto,  las evidentes e incluso rabiosas manifestaciones de repudio  al candidato priísta fueron la característica principal de sus primeros días.
Cuando esto sucede paradójicamente AMLO decide  abstenerse de asistir a las universidades  aún a pesar de la maravillosa demostración juvenil que abarrotó la plaza de las Tres Culturas a mediados de mayo.
Pese a la actitud un tanto sectaria de muchos de los que tomaron las riendas del  movimiento  “YoSoy132” los jóvenes estaban volcados a la campaña anti Peña Nieto y a  la candidatura de AMLO, particularmente en las ciudades el efecto fue tal que aún con el fraude el voto urbano, particularmente en la Ciudad de México, favoreció a AMLO.
La creatividad de las masas se puso en evidencia por medio de manifestaciones espontaneas como la que llenó el zócalo en apoyo a  AMLO sin una convocatoria oficial o los miles y miles de carteles y caricaturas que circularon por las calles y redes sociales.
En pocas semanas la candidatura de AMLO mostraba la posibilidad real de derrotar al PRI de Peña Nieto, no obstante las dimensiones del fraude por la vía de la compra masiva del voto fueron al final determinantes.
La lucha postelectoral
Ante esta situación la disyuntiva era clara:  hacer un llamado a la lucha comenzando por una serie de mítines masivos y paros sectoriales para preparar un gran paro nacional de 24 horas  o por otro lado recurrir a la denuncia legal y a la espera de un veredicto que pudiese anular la elección.
Por supuesto una posibilidad no excluía a la otra, de hecho lo más lógico hubiese sido acompañar las denuncia legales con contundentes movilizaciones como las que ya hemos citado.
No obstante la decisión fue recurrir única y exclusivamente a las denuncias ante el tribunal, seguramente el ala derecha del movimiento progresista, principalmente conformada por los dirigentes de los partidos, habría argumentado que de otra manera se desataría una campaña de linchamiento. En respuesta a ese argumento debemos señalar que la campaña de linchamiento de todos modos se ha  desatado; todos los medios, prensa, radio y televisión no han parado de acusar a AMLO y al Movimiento Progresista desde inmadurez hasta francamente de locura.
Otro efecto de esta decisión es  generar un vacío en el seno del movimiento, un desconcierto que primeramente fue cubierto con movilizaciones espontaneas y la conformación de algunas iniciativas de organizaciones como la Convención Nacional Contra la Imposición, pero el Morena, la organización más grande e importante no  ha presentado ninguna iniciativa de lucha, en su lugar todos los dirigentes del ala derecha de los partidos no han dudado en deslindase.
Por supuesto el ánimo unitario que inspiran las movilizaciones espontáneas  es toda una inspiración.  No obstante, conforme han pasado las semanas, la ausencia de un llamado serio para luchar, especialmente por parte de AMLO ha generado otro fenómeno igualmente lamentable: muchos grupos sectarios, absolutamente insignificantes, tanto antes como en los primeras semanas de la lucha postelectoral han aprovechado el vacío generado para exacerbar los prejuicios antipartidistas en el seno de movimientos como en el “YoSoy132”, de tal modo que desvían el sentido que le dio razón de ser a este movimiento.
En vez de centrar la lucha en contra de la imposición de Peña Nieto y lanzar propuestas unitarias, los grupos sectarios asumen como principal tarea confrontar a los  activistas del Morena. Obviamente ante cualquier llamado serio por parte de AMLO a una movilización nacional, estos grupos quedarán absolutamente impotentes y su presencia se volvería imperceptible, pero en el macro de la total inacción de su dirección los jóvenes y activistas del Morena se ven sometidos a un desgaste múltiple que realmente es innecesario.
Resulta llamativo esta especie de frente amplio en contra de los jóvenes y trabajadores del Morena, que representan el corazón tanto de la campaña como de la lucha contra la imposición, ya que la derecha del Movimiento Progresista les trata de imponer la inmovilidad, la burguesía y sus medios los difama día y noche y finalmente los sectarios se suman al coro.
¿Qué hacer?
En primer lugar es necesario hacer un balance critico muy responsable  de las consecuencias de la política de inmovilidad a la que los dirigentes del ala derecha del Movimiento Progresista han condenado  al Morena,  la responsabilidad de AMLO no  es menor, el mas que nadie es consciente de  esta situación sólo provocará la dispersión de las fuerzas y la llegada de Peña Nieto al gobierno sin mayores obstáculos.
Lamentablemente esta situación no es nueva, en cada momento que AMLO ha sentido que puede perder el control de las movilizaciones este ha puesto el freno de mano, en general aquí interviene otro elemento clave: la democracia dentro del Morena. Ahora más que nunca era importante que hubiese instancias de dirección  que pudieran discutir la táctica en la lucha  para hacerla triunfar, lejos de ello todas las instancias del morena han sido designadas desde arriba, los dirigentes no responden ante ninguna instancia electiva y por lo tanto  no están obligados a rendir cuentas, hoy más que nunca este fenómeno esta haciendo muchísimo daño.
Una estructura formal pero democrática hubiera  permitido que las bases pudieran influir en las decisiones de la dirección e incluso hacerla cambiar de rumbo.
Otro aspecto muy importante a discutir es el programa, hay que decirlo claro, la “la república amorosa” fue más bien un estorbo, entre los seguidores formes de AMLO generó desconcierto  y entre las capas medias  desconfianza ante  el cambio de posición. No es posible argumentar que sólo con austeridad y combate a la corrupción se podrían resolver los problemas del país, los cuales  son fundamentalmente debido a la dependencia estructural con el capital trasnacional, especialmente norteamericano. Si una lección podemos sacar de este proceso es que es preferible un programa serio que le diga a las cosas por su nombre y atienda los problemas con soluciones reales a busca propuestas que traten de quedar bien con dios y con el diablo.
La alternativa
Llamaos a todos los grupos organizados del Morena a discutir el futuro de la actual lucha contra la imposición, en 4  principales líneas de trabajo:
1.- Análisis critico de la política seguida por la dirección del Morena hasta el momento y sus resultados
3.- El lanzamientos de acciones unitarias entre los jóvenes y activistas del Morena, que en realidad son mayoría para enfrentar tanto la inmovilidad  de sus dirigentes como la hostilidad tanto de la derecha como del sectarismo
2.- La  creación de un proyecto organizativo formal  pero democrático basado en la elección de los dirigentes por asambleas locales, y estatales
4.- La discusión de un proyecto de país orientado  a enfrentar el problema real de país,  decir el capitalismo.
En cualquier caso  el futuro del Morena, organización integrada por millones de personas no se puede limitar a un debate entre notables donde AMLO tenga la última palabra, eso  ya  ha demostrado que no es suficiente.
Las bases del Morena tenemos que tomar el destino en nuestras manos preparando un congreso nacional en donde no haya un solo tema que se quede a la discrecionalidad de una dirección no electa, tenemos que darle continuidad a la lucha por medio de la organización.
Los retos que los jóvenes y los trabajadores enfrentaremos en el marco de un gobierno de Peña Nieto serán múltiples, debemos enfrentarlos con unidad y organización. Desde La Izquierda Socialista  hacemos el llamado para que este proceso sea la base para un instrumento de lucha que no sólo permita a los trabajadores ganar una elección sino también tomar el poder, en el fondo salvo eso todo lo demás es ilusión.

13 de agosto de 2012



No aceptamos ninguna argucia legaloide que permita cualquier violación a la Constitución: AMLO


México, Distrito Federal, a 12 de agosto de 2012
Mensaje de Andrés Manuel López Obrador, candidato a la Presidencia de la República por la coalición Movimiento Progresista, durante la Expo Fraude 2012 en el Zócalo.
Amigas, amigos.
Quiero agradecerles por su participación, por estar atentos y seguir buscando el que haya legalidad y democracia en nuestro país.
Les agradezco mucho su apoyo, su respaldo. Muchas gracias de todo corazón, a todas y a todos ustedes.
Agradezco también el apoyo de los dirigentes de MORENA de todos los estados, que han trabajado en organizar esta exposición. También a los dirigentes de los partidos del Movimiento Progresista.
Tenemos que seguir insistiendo tercamente para que se haga valer la Constitución, para que con todas las pruebas que hemos presentado, el Tribunal Electoral resuelva por la invalidez de la elección presidencial.
Eso es lo que se está demandando, el que se invalide la elección presidencial y que, de conformidad con la Constitución, el Congreso elija a un presidente interino que convoque a nuevas elecciones.
Decía que hay pruebas suficientes para invalidar la elección presidencial, pruebas que los abogados llaman contundentes, pruebas plenas que demuestran sobre todo como se utilizó dinero a raudales para comprar la voluntad de millones de mexicanos, sobre todo de la gente más humilde y desposeída de nuestro país.
Eso fue lo más inmoral que se dio en la elección presidencial, el tráfico con la pobreza de la gente.
No hace falta profundizar mucho, es cosa de ver los resultados oficiales, la mayoría de los votos del PRI y de su candidato los obtuvieron en el medio rural y en las colonias populares, porque fue ahí donde, de manera inmoral, compraron millones de votos.
Ahí están las tarjetas de Soriana, de todo tipo, millones de tarjetas que se utilizaron para comprar los votos, fundamentalmente en las colonias populares de las ciudades.
Hay pruebas sobre esta violación a la Constitución, en particular a voto libre y auténtico. Están también millones de tarjetas que se repartieron en todo el país para ser utilizadas en llamadas telefónicas.
Están monederos electrónicos del Banco Monex que se entregaron también con el propósito de promover el voto a favor del PRI y de Peña Nieto. Y, desde luego, el uso de millones de pesos en efectivo para comprar votos, la entrega de materiales de construcción, la entrega de comida.
Lo que molesta e indigna la entrega de pollos, carne de cerdo, carne de res en las zonas más pobres del país. El vil tráfico con el hambre y con la pobreza de la gente.
Da coraje y entristece que los responsables de la desgracia de millones de mexicanos todavía se valgan de esa pobreza que ellos producen y que han generado para mantener su poder económico, político y mediático.
Nosotros no juzgamos a los pobres, no juzgamos a los que, por la necesidad, por el hambre y por la pobreza, se ven obligados a vender su voluntad, su libertad y su voto. La perversidad es de los que se aprovechan de esa necesidad y de esa pobreza.
Por eso, no merecen gobernar este país. No podemos aceptar que gente inmoral gobierne México. Como decía Benito Juárez: El triunfo de la derecha, el triunfo de los conservadores es moralmente imposible.
Hace un momento el compañero de Colima hablaba del resultado de las casillas especiales. Se instalaron más de 900 casillas especiales en todo el país. ¿Quiénes votan en estas casillas?
Ciudadanos que están en tránsito, que actúan con entera libertad, que no están sometidos, que no tienen ofrecimientos o la tentación de vender su voto.
¿Cuál fue el resultado en estas casillas especiales? De las 32 entidades federativas, Peña solo ganó en cuatro estados de la República. Entre más voto libre hubo, menos votos obtuvieron los priistas.
Nosotros obtuvimos nuestros votos sin entregar una sola despensa, sin comprar la voluntad de nadie. Fueron votos libres.
Por eso, tenemos que defender ese sufragio. Lo vamos a seguir haciendo, pero vamos a seguir actuando como siempre, de manera pacífica; no vamos a darles pretextos a los violentos para que nos acusen de violentos.
No vamos a caer en ninguna provocación. Los conocemos bien, sabemos que son halcones, que lo único que tienen es fuerza bruta y que no les asiste la razón.
Vamos a darle seguimiento a esta etapa. Me preguntan mucho: Y qué sigue. Nosotros no le vamos a dar vuelta a la página hasta que no resuelva el Tribunal.
No estamos pensando todavía en lo que sigue, estamos en lo que nos interesa, en el que se invalide la elección presidencial para hacer valer la democracia en nuestro país.
Me da mucho gusto, ha pasado el tiempo y sigue la gente en todo el país protestando por el intento de imposición. En todo México hay una gran inconformidad.
En todo el país tratan en los medios de comunicación de proyectar una imagen de normalidad, pero no. La gente quiere que haya democracia, no vamos a aceptar que se quiera iniciar una etapa en el pantano, en la inmundicia del fraude electoral.
Es la oportunidad para iniciar otra etapa, haciendo valer la legalidad y la auténtica democracia. Por eso, los magistrados del Tribunal tienen que pensarlo bien, no vamos a aceptar ninguna argucia legaloide que permita que se viole la Constitución.
Estamos actuando con responsabilidad, hemos presentado todas las pruebas, hay miles de pruebas, este es un ejemplo, esta exposición, y terminando, me dicen los organizadores, con este acto, se va a reunir todo y el día de mañana se va a entregar al Tribunal Federal Electoral, para que no digan que no hay pruebas.
Muchas gracias a todas y a todos. Estemos pendientes, estemos atentos. Tengan confianza. Lo he dicho desde esta plaza pública, varias veces, y de todas las plazas públicas de México: Yo no voy a traicionar al pueblo de México.
Vamos hacia adelante, amigas y amigos. No es poca cosa lo que buscamos, es –repito— establecer la democracia en el país, esto por nosotros y, sobre todo, por el bien de las nuevas generaciones, nuestro hijos, nuestros nietos.
Para eso es esta lucha, por eso estamos de pié. Tenemos que pensar sobre todo en el futuro. No permitir que siga reinando el dinero, la ilegalidad, la inmoralidad.
Ya ustedes se dan cuenta de quiénes son los que quieren imponerse en México. No exagero, me he moderado mucho en mi lenguaje, pero es una banda de malhechores.
México no merece eso, no merece ser gobernador por gente sin autoridad moral, sin autoridad política. Tenemos que lograr el renacimiento moral de nuestro país.
México y su pueblo merecen un mejor destino, por es nuestro movimiento, por eso es nuestra lucha.
Desde luego, no les gusta a nuestros adversarios que defendamos la libertad, que defendamos el voto y que defendamos la democracia. Les molesta mucho, pensaban que después de la elección íbamos a llamar a las movilizaciones y ya tenían preparado todo el aparato de propaganda para iniciar la campaña de desprestigio.
No llamamos a la movilización, decidimos irnos por la vía legal y esperar el resultado del Tribunal, pero aún así no están conformes, están inquietos, quisieran que nos rindiéramos, no vamos a suicidarnos políticamente, no vamos a arrear bandera; vamos a seguir luchando por nuestros principios y por nuestros ideales.
No le hace que se enojen nuestros adversarios y sus voceros. Ya hemos superado la etapa en que si había cuestionamientos en los medios de comunicación, teníamos que moderarnos o callarnos.
No. Ya sabemos bien que, desgraciadamente, la mayoría de los medios de comunicación están al servicio de la cúpula del poder. ¿Ustedes le creen a la televisión?
(La gente responde no)
Afortunadamente ya están funcionando las redes sociales, es un medio de comunicación alternativo, ya no importa mucho lo que digan en la televisión, lo que digan en la radio, lo que escriban periodistas que están al servicio de los potentados de México, con honrosas excepciones, muy pocas excepciones.
Miren, en qué país estamos viviendo, mejor dicho qué tipo de régimen político tenemos, que se cuentan con los dedos de la mano los espacios, los medios de comunicación que son libres y que dicen la verdad.
La mayoría están totalmente apergollados, totalmente controlados por los que mandan en el país, pero saben que eso está en crisis, porque así como ustedes ya no les creen, así millones de mexicanos ya no les creen a los medios de comunicación que están al servicio de los potentados.
Tan es así que miren lo que sucedió durante la elección, ¿cuál fue el diseño original? Proyectar a Peña en los medios de comunicación, hacer de Peña una telenovela. ¿Sirvió eso de algo?
No les funcionó. Por eso tuvieron que recurrir a la compra del voto, al uso del dinero para comprar lealtades y para comprar conciencias. Ya no funciona la manipulación en medios de comunicación.
Por eso, digan lo que digan, este movimiento va para adelante, vamos a seguir luchando por la justicia, por la libertad y por la democracia.
¡Que viva MORENA!
¡Que viva el Movimiento Progresista!
¡Viva México!
¡Viva México!
¡Viva México!
∞∞∞∞∞∞


Hasta la victoria siempre. ¡Patria o muerte! ¡Venceremos!

10 de agosto de 2012

DOCUMENTAL ¿Realmente ganó Peña Nieto?



6 de agosto de 2012

AMLO en Puebla, recibe pruebas del fraude electoral



AMLO Abarrota Mítin Contra Fraude Imposición 2012, En Puebla

VIDEO QUE MUESTRA EL "TENDEDERO DEL FRAUDE PRI-PENISTA" ELABORADO POR LOS COMPAS DE MORENAJE-CHOLULA, JOVENES ACTIVOS Y TALENTOSOS

5 de agosto de 2012

Desbordó AMLO el Zócalo de Puebla y con un elocuente y emotivo discurso agradeció a los poblanos el apoyo electoral del 1 de julio 
  • Por su lado las organizaciones sociales y ciudadanas obradoristas montaron en el Zócalo un verdadero tianguis de denuncia del fraude y de acopio de firmas y evidencias. 
  • Llama la atención que los coordinadores estatales y distritales de Morena abandonaron el evento a las 14:00 hrs. violando todos los acuerdos organizativos. 
  • Por su parte las organizaciones ciudadanas obradoristas y las bases de Morena junto con la militancia petista cumplieron su compromiso de sacar la asamblea hasta que la lluvia lo permitió (17:30 hrs.) habiendo aún muchos ciudadanos deseosos de información.




































 NOS VEMOS EN EL ZOCALO DE PUEBLA DE 10:00 A 18:00 HRS. TODOS LOS QUE ESTAMOS CONTRA EL FRAUDE; A LAS 12:00 HRS. AMLO ESTARÁ PRESENTE!!

En la democracia más vale un presidente interino, que uno que haya comprado el cargo 

por Pedro Echeverría V.

México: En la

 democracia más vale un presidente interino, que uno que haya comprado el cargo
Con una Presidencia Interina no ganan ni Enrique Peña Nieto ni Andrés Manuel López Obrador. Gana el país al ver que con sus protestas y sus luchas están a punto de imponer eso que llaman democracia
1. México, con la posibilidad de nombrar un presidente interino independiente, está en el momento adecuado para limpiar su cara, cuerpo y pensamiento totalmente sucio, enlodado, por gobiernos y empresarios de distintos partidos –el PRI y el PAN en particular- que lo han desprestigiado ante los demás países. Con un gobierno interino neutral durante un año, se podría organizar un proceso electoral decente, sin enormes gastos y presiones que podrían comenzar a limpiar el buen nombre de México ante el mundo. Si por el contrario las autoridades electorales deciden imponer al candidato del PRI sin pensar en el futuro de México y a pesar de las acusaciones que se le han hecho, podrán ponerlo en la silla presidencial, pero al mismo tiempo estarán provocando reacciones que podrían manifestarse en semanas y meses.
2. Con una Presidencia Interina no ganan ni Enrique Peña Nieto ni Andrés Manuel López Obrador. Gana el país al ver que con sus protestas y sus luchas están a punto de imponer eso que llaman democracia, es decir, que en México se aleje la manipulación y la compra del voto aprovechándose de la miseria económica de la gente y que además se instale una sociedad más consciente y participativa. Por el contrario, si el IFE y el TRIFE por comodidad, por irresponsabilidad, por venderse o por tener miedo, deciden entregar la Presidencia a Peña, quizá no pase inmediatamente nada, pero en los próximos meses o años muchas cosas graves, muy violentas, podrían registrarse y los culpables serían aquellos que no supieron escuchar y sólo buscaban imponerse. Y la población, que parece no darse cuenta de lo que pasa, no olvida a quienes actúan con maldad.
3. Si se nombra un presidente interino en México, por un período de un año, no pasa nada trascendente; como tampoco nada sucedió en los cinco cortos periodos del siglo XX que tuvimos presidentes interinos. Más aún, es posible que sirva el interinato para pensar y repensar en la situación de los trabajadores y desempleados en México –además de sus mil y un problemas- y las soluciones que se proponen. Un gobierno interino que convoque a nuevas elecciones que evite la compra de votos y muchas trampas que se cometen en cada proceso electoral. Eso, como han gritado millones de gentes que luchan en las calles, comenzaría a limpiar el desprestigio del país que sigue apareciendo en el mundo como símbolo del narcotráfico y la corrupción. Así que si alguien dice querer a México, debe comenzar por limpiar toda la basura que lo corroe desde hace décadas.
4. En el México del siglo XX, hemos tenido presidentes interinos: a) Al renunciar Díaz a la Presidencia República por el triunfo en 1911 de la Revolución. b) Luego tuvimos otro interinato después del asesinato de Madero (1913); c) Otro al ser asesinado Carranza (1920); d) un cuarto después de ser asesinado Obregón (1928) y e) El más reciente, después de la renuncia de Ortiz Rubio por presiones de Elías Calles en 1932. A pesar de la larga dictadura del PRI y de dos gobiernos del PAN, que cumplieron sus cuatrienios (hasta 1928) y con sexenios hasta la actualidad, se han registrado gobiernos interinos y no ha pasado nada trascendente o importante. Los gobernantes sustitutos: León de la Barra, Huerta, De la Huerta, Portes Gil y Rodríguez, respectivamente, fueron –con excepción del segundo- la misma política oficial.
5. El pobre presidente mexicano Felipe Calderón no pudo gobernar; tuvo que hacer uso del ejército y apechugar la muerte de más de 60 mil mexicanos, para demostrar durante seis años su fuerza; pero logró Calderón que sus funcionarios y amigos cobren fabulosos salarios durante todo ese tiempo. Preguntamos: ¿Lo mismo hará Enrique Peña Nieto para evitar las permanentes protestas de la población por haber comprado –de manera abierta y descarada- millones de votos? Por eso una de las frases más pegajosas que hoy se usan en México: “En la democracia más vale un presidente interino, que uno que haya comprado el cargo”. Si el IFE y el PRIFE deciden reconocer el triunfo de Peña –a pesar de las decenas de miles de pruebas de compras de votos entregadas- volveremos a la sucedido hace seis años; pero ahora en un nivel más alto de indignación y de rabia.
6. Sería interesante conocer lo que pasaría si todos los Senadores y Diputados del Movimiento Progresista se negaran –sin pretexto alguno- a tomar posesión de sus cargos el 1 de septiembre protestando contra el fraude en el proceso electoral. Es un acuerdo aprobado por más de 300 organizaciones incluidas la estudiantil Yo soy 132, los campesinos de Atenco, los electricistas, Morena y demás; se aprobó además boicotear  el 1 de septiembre el informe de Felipe Calderón y el 1 de diciembre la toma de posesión de Peña Nieto. La realidad es que ya no habrá más esperas de seis años porque los procesos electorales en México se han convertido en una vergonzosa burla para millones de esperanzados que desde 1988, por no decir mucho antes, están sufriendo el escarnio de gobiernos priístas y panistas.

7. Un gobierno interino bajaría mucho la confrontación que cada día se hace más grande entre el PRI y el movimiento progresista, sobre todo ahora que la empresa Soriana –la que entregó millones de tarjetas al PRI para comprar votos- acusó a López Obrador, Monreal y Zambrano de ser los culpables de que perredistas hagan tropelías en las tiendas. El movimiento progresista ha rechazado todas las acusaciones por ridículas; sin embargo el movimiento estudiantil y las 300 organizaciones que se reunieron en San Salvador Atenco están preparándose para cumplir los acuerdos a que se comprometieron. Se espera que el IFE y el TRIFE decidan por el bien del país y no cometan el error de seguir poniéndose a las órdenes de quienes dominan económica y políticamente en México.
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¿Y luego, qué?
Armando Bartra
Foto
Jóvenes integrantes de #YoSoy132 junto con miembros de diversas organizaciones, durante la plenaria de la Convención Nacional contra la Imposición, en San Salvador Atenco, estado de México, el pasado 15 de julioFoto Cristina Rodríguez
Como a veces en las Olimpiadas, en estos comicios hubo dopaje y jueces parciales. Con el agravante de que el foto finish no ayuda pues el tramposo compró mucha ventaja. Así las cosas, esta vez no queremos recuento de votos sino anular la elección. Para eso se está trabajando: para que el de los esteroides no suba al podio sino que se repita la competencia.
Como en 2006, en 2012 hubo fraude para impedir que gobierne la izquierda, y hoy como ayer fue orquestado por la oligarquía, los medios masivos y los aparatos clientelares de la derecha. Hace seis años había que bajar a López Obrador (AMLO) y subir a Felipe Calderón (FC), ahora había que impedir que subiera y frenar la caída de Peña Nieto (PN). Entonces se manipularon boletas y recuento para darle a FC un pequeño margen, esta vez se compró y coaccionó masivamente electores para darle a PN una ventaja de más de tres millones de votos. Y esto hace la diferencia, pues en 2006 algunos luchábamos por que AMLO fuera presidente y hoy luchamos por que el Frankenstein de Televisa no lo sea.
¿Estamos peor? En verdad estamos mejor, pues sumándose el movimiento pro AMLO y el anti PN, el repudio a la imposición será hoy aún más grande que en la pasada elección. Hace seis años se pugnaba por llevar a Los Pinos al presidente legítimo; actualmente se pugna por que no llegue el ilegítimo. Y si entonces protestaba el tercio de los sufragantes que había votado por AMLO, hoy repelan los dos tercios que no votaron por PN y muchos que no votaron por nadie. Ahora se inconforma Morena, pero también #YoSoy132 y la Convención Nacional contra la Imposición. En 2006 nos movilizábamos cuando AMLO convocaba, hoy también cuando convocan los estudiantes y hasta cuando no convoca nadie.
Importa sumar fuerzas porque Morena y el Frente Progresista no pudieron ni pueden solos. Miles de marchas, mítines y reuniones le permitieron a AMLO y el obradorismo construir una fuerte candidatura, un amplio movimiento ciudadano, un nuevo proyecto de nación y una organización nacional con más de 4 millones de adherentes. Suficiente para ganar en buena lid, no para sobreponerse a las abismales trampas del sistema.
Sabemos que el obradorismo no convoca a todos los descontentos pues para algunos aún huele a clase política. Por eso fue esperanzador el Movimiento por la Paz, desbarrancado por el protagonismo del líder, y por eso en mayo fue recibida con alegría la irrupción de los jóvenes. Pero no alcanzó el tiempo y el primero de julio no pudimos. Ahora tenemos otra oportunidad, porque juntos obradorismo, estudiantes y organizaciones sociales cercanas al Morena o al 132, unidos en un frente popular o movimiento de movimientos, representan a la mayoría y le pueden dar voz a la nación. Pero ni así será fácil revertir la imposición.
Para evitar que el PRI siga haciendo de las elecciones letrina, más que apelar al IFE, tribunal electoral y Fepade para que barran el tiradero, habría que poner altares guadalupanos en las casillas, a ver si así. Y es que nos gobierna una derecha cínica que renunció a la legitimidad democrática conformándose con la gobernabilidad que dan el clientelismo, la mercadotecnia mediática y el ominoso despliegue de fuerza pública.
Heredero autodesignado de la Revolución, el viejo PRI reprimía pero negociaba: el tecnócrata Salinas dialogó con el EZLN y, pese a su autismo político, también lo hizo Zedillo. En los primeros años del PAN, Fox cuidaba su bono democrático congraciándose con los zapatistas, cediendo ante Atenco y firmando el Acuerdo Nacional para el Campo con las organizaciones rurales…
La concertación, así fuera demagógica, terminó cuando la oligarquía y sus personeros se percataron de que la izquierda abanderada por AMLO podía llegar al poder por vía electoral. Y se espantaron. Primero fue el desafuerogate, y de ahí para el real los gobiernos de la derecha dejaron de lado la concertación y se endurecieron. Un ejemplo paradigmático: como su enemigo era un gobernador priísta y el PAN gobernaba el país, la APPO pensó que podría negociar la salida de Ulises con el presidente saliente o con el entrante, pero los oaxaqueños fueron reprimidos al unísono por Ruiz, Fox y Calderón. Hoy sabemos que, con tal de seguir gobernando, la derecha desvergonzada del tercer milenio está dispuesta a pagar casi cualquier costo en legitimidad.
Habrá que limpiar el cochinero pero, con o sin interinato, en las próximas semanas los movimientos que hoy se oponen a PN tendrán que cambiar de terreno pasando de combatir la imposición a resistir también la ofensiva múltiple de la derecha, al tiempo que luchan por impulsar los cambios desde abajo. En términos olímpicos es como salir de las barras paralelas, dar un giro en el aire y caer de pie.
El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, el SME, la CNTE y otros movimientos sociales agrupados en la convención han embarnecido en la resistencia, mientras que Morena y #YoSoy132 –que nacieron mirando a los comicios– habrán de deselectoralizarse y prepararse para durar.
Pero las dificultades a vencer para no irse de nalgas después de la machincuepa no son las mismas para los estudiantes que para los obradoristas. Por ejemplo: pese a que en la toma de Televisa del 26 y 27 de julio planteó seis temas: democracia, economía, seguridad nacional, educación, salud y solidaridad con los movimientos sociales, 132 nació como un movimiento reactivo, un multitudinario ¡no! a la imposición, y para consolidarse habrá de ir construyendo su plataforma programática. Morena, en cambio, dispone de un amplio proyecto alternativo de país formulado participativamente, pero no es lo mismo impulsar estos cambios por arriba y abajo que hacerlo fuera del gobierno y con su fiera oposición, de modo que, recuperando sus luchas en defensa del petróleo y de la economía popular, el obradorismo tendrá que curtirse aún más en la resistencia y en impulsar el cambio verdadero desde la sociedad organizada.
Morena y 132 son también extremos en el modo de tomar decisiones. Construido en pocos meses y como un ejército cívico diseñado para ganar la elección presidencial, Morena es fuertemente centralista y con mandos articulados de arriba abajo a partir de relaciones de confianza, de modo que su reto mayor es descentralizar y reconstruir paulatinamente sus estructuras a partir de la representación democrática y considerando que, hoy más que nunca, AMLO es el líder, pero ya no el candidato en campaña. En cambio 132 es una organización horizontal, admirablemente democrática y que incluso se ha propuesto atemperar el tradicional centralismo defeño; un movimiento que está en las marchas, acampadas y asambleas, pero igualmente en el ciberespacio: en las redes sociales donde se difunde información, se comparten vivencias y se dirimen o enconan consensos y disensos, un actor en red que con el tiempo irá agilizando su forma de tomar las decisiones que los involucran a todos.
Y hay desafíos comunes. En la medida en que el tema del fraude vaya perdiendo centralidad, otras cuestiones se pondrán en primer plano. Sin duda las llamadas reformas estructurales faltantes, que hasta ahora hemos frenado y habrá que seguir frenando, pero también reivindicaciones sectoriales y regionales menos abarcantes, e incluso problemáticas locales que afectan a pequeños grupos. Las organizaciones de la convención y los aliados gremiales del obradorismo están acostumbrados a esto, pero Morena y 132, no. Tendrán que aprender. Y en el caso de Morena esta previsible territorialización y sectorialización de una parte de la lucha es una de las razones para descentralizar y democratizar paulatinamente su estructura.
En una sociedad diversa la pluralidad reivindicativa es virtud siempre y cuando se evite dispersar y pulverizar las fuerzas. El riesgo es el síndrome del Congreso Nacional Indígena, que al abandonar el objetivo unificador de llevar a la Constitución la ley Cocopa y enfrascarse en autonomías de hecho locales, quizá reforzó sus raíces pero perdió presencia nacional. Para que esto no le suceda al Morena, al 132 y a la convención sería deseable que, además de prolijos programas y plataformas reivindicativas, ubicaran un eje aglutinador que diera sentido y dirección a las diferentes bandas, un tema central que unifique fuerzas.
Hay muchos posibles, pero a mí me cuacha la democracia. No sólo electoral sino también directa y participativa. Porque la cuestión mayor aquí y ahora es cómo se toman en México las decisiones. Como se toman en la cama y en la cola del Metrobús, en el pueblo y el barrio, en la escuela y la fábrica, en la elección de legisladores, de alcaldes, de gobernadores y de presidente de la República. El gran tema es el poder popular.
Podrán comprar la cama, pero los sueños, ¿cuándo?