28 de marzo de 2010

UN CAOS TOTAL Y LA ANTIDEMOCRACIA IMPERAN EN EL PARTIDO DEL TRABAJO EN PUEBLA


La humillación, las amenazas de que va a llegar la policía a golpearlos, las mentiras de que ya están registrados como candidatos y cuando se dan cuenta ya registraron a otros, la amenaza de que van a ser expulsados del partido, o la respuesta de que vayan a poner su queja a la Comisión Nacional a la Ciudad de México, son las respuestas que durante el fin de esta semana y la anterior han recibido militantes del PT de más de 15 municipios del estado y que algunos han tenido que traer a sus camaradas desde municipios de la Sierra Norte o municipios cercanos a la capital del estado a protestar por ello y pedir que se respeten sus derechos partidistas.

Las componendas con el priismo y el gobierno del estado, han obligado al Comisionado Político Nacional y dos o tres mafiosos más, a violar descaradamente los estautos en infinidad de situaciones, para colocar gente externa, panistas y priistas de la derecha, o bien perredistas de diversas tribus, menospreciando a los petistas con pocos o muchos años de militancia. Hay precandidatos que comentan que la respuesta de estos mafiosos es que "no tienen perfil para ser candidatos", debido a la ropa humilde que portan. Qué argumento tan vil en un partido de los trabajadores.

En el fin de semana el descontento se ha generalizado, puesto que al vencerse los plazos, la imposición de candidatos se ha acelerado, y se ha agregado un elemento más, que se refiere que ha salido a la luz pública que está bola de mafiosos se ha registrado en las únicas candidaturas que pueden obtenerse, es decir en los puestos plurinominales o en las segundas regidurías.

Afortunadamente, los petistas conocemos los argumentos y ordenaciones legales para frenar a estos vividores, y una cosa sí es clara, la militancia petista está despertando y saldrá de este proceso electoral, si bien no con triunfos electorales, sí con un proceso iniciado de depuración o limpieza de los organos de dirección partidista en el estado.