8 de julio de 2009

Astillero

En el ring

El valor de Iztapalapa

Algoritmo en SLP

Julio Hernández López
Foto
El gobernador de Baja California, José Guadalupe Osuna, lee su discurso en apoyo al presidente del PAN, Germán Martínez, durante la conferencia ofrecida ayer en el edificio central del partidoFoto Marco Peláez
E

l descuadrado episodio político de la Iztapalapa de identidades múltiples pudo haber significado, junto a la explosión artificial de fuegos electorales a favor del PRI, una pesadísima carga para el futuro de Andrés Manuel López Obrador. Las escenas de la asamblea en que se acordó el chirriante mecanismo de defensa frente a la agresión cometida por el chuchismo y el tribunal electoral faccioso fueron usadas una y otra vez por los adversarios del tabasqueño para desatar otra campaña de ridiculización, que pretendía demostrar el nivel de desesperación de quien lleva largos años siendo declarado en agonía política por esos mismos medios y políticos amafiados.

Pero, a pesar de la evidente dificultad extrema que significó el informar en poco tiempo a los habitantes de esa delegación capitalina de las maniobras absurdamente complicadas de confusión que habían hecho los Chuchos y el tribunal tramposo, y conseguir claridad en los votantes a la hora de las urnas, el resultado es particularmente demostrativo de lo que se puede hacer frente a una imposición legal. El triunfo subrogado del peculiar Juanito, y el anunciado desenlace que se dice acabará entregando a Clara Brugada lo que institucionalmente se le impidió pelear a su nombre (aunque, oh, Kafka cuyo nombre no hay que citar en vano, el nombre sí aparecía en las boletas, pero para beneficiar a otra), han dado a López Obrador una importante victoria frente a los Chuchos desfondados y el tribunal electoral de consigna. Merced a Iztapalapa, AMLO sigue plantado en el ring, y a pesar de la insidiosa campaña permanente en su contra, y de las pérdidas electorales de la izquierda partidista en general, parece tener suficiente aguante para los rounds venideros.

Astillas

En Sonora ganó Manlio Fabio Beltrones con las siglas del PAN, mientras en San Luis Potosí habría ganado el panista Marcelo de los Santos con las siglas del PRI. En la entidad norteña es ampliamente conocida la emponzoñada rivalidad que han cultivado Eduardo Bours y Beltrones, de tal manera que la caída del altanero empresario en su intento de dejar heredero en la persona de Alfonso Elías significa una victoria inequívoca del taimado senador priísta que ante la cerrazón bachoca en su contra tejió líneas de entendimiento con Guillermo Padrés, el panista que un mes atrás estaba en el desahucio electoral y acabó siendo beneficiado por los sucesos de la guardería ABC. En San Luis Potosí también hay que evitar el espejismo de las siglas partidistas: el gobernador De los Santos y el candidato Alejandro Zapata Perogordo pertenecen al mismo bando blanquiazul, pero siempre han tenido diferencias profundas, a tal grado que en el entorno íntimo del aspirante a la sucesión se hablaba inicialmente de una vocación justiciera de Zapata que buscaría llevar a la cárcel a su correligionario, del que tenía una pésima opinión en materia de uso de recursos públicos. El camino panista pavimentado para la conservación de la gubernatura potosina se vio de pronto alterado por la postulación de Fernando Toranzo, un discreto priísta que era secretario de Salud del gobierno panista y al cual siempre se consideró una carta alternativa, oficialmente negada, en función de públicos apoyos a Zapata, pero negociada por el mandatario panista con el grupo priísta que seis años atrás le cedió el paso al poder. A diferencia de las otras entidades que perdió el PAN, en el caso potosino se produjo un incidente fraudulento en el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) que iba reportando datos con tal generosidad que con 75 por ciento de las actas vaciadas ya se había rebasado el total de la lista nominal de electores de la entidad. De no haberse frenado la cascada de presuntos votos, el número de votantes habría sido declarado por arriba de 130 por ciento del padrón oficial. Esa profusión de supuestos votos ayudó a instalar la percepción pública de que el priísta llevaba una delantera irreversible. Al otro día, la autoridad electoral (cargada al lado del gobernador De los Santos) y el rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí informaron que el embrollo se debía a un error, pues el programa hecho por los universitarios había incluido un algoritmo que multiplicaba los sufragios por el número de partidos que postulaban a cada candidato. Ante esa pifia monumental, el consejo electoral anunció la invalidación de ese PREP y que el cómputo oficial, programado para iniciarse hoy, comenzaría a partir de cero. Sin embargo, al consejero presidente le pareció conveniente anunciar en dos ocasiones previas (el lunes y martes recién pasados) que, de cualquier manera, el candidato priísta iba adelante unos tres puntos, en lo que calificó como una ventaja irreversible. En Sonora, un priísta ganó mediante el PAN; en San Luis Potosí, un panista parece haber ganado mediante el PRI... María del Carmen Vázquez Fernández considera que los resultados electorales recientes son un indicador importante para la izquierda (y con ello no me refiero a Chucho, ni a la Zavaleta, ni a Amalia García, ni a nadie de esos grupos), pues lo que los ciudadanos queremos es una izquierda verdadera, honesta, con valores éticos arraigados, no servil al gobierno de Calderón. Urge un partido de verdadera izquierda, y el PRD ya no es una opción... Obama decorativo o manipulador, pero lo cierto es que en Honduras se ha dejado que el golpe se consolide, enmedio de palabras bonitas y gestiones diplomáticas que sirven para que pase el tiempo... Y, mientras el políticamente infante Karam sigue escondiendo en su guardería confidencial los nombres de los concesionarios del incendiario negocio de la subrogación de servicios de cuidado de niños, ¡hasta mañana, viendo cómo la presidencia de la República ha anunciado importantes cambios en el gabinete como consecuencia de su rotunda derrota en las elecciones legislativas, haciendo renunciar a dos ministros, de las áreas de economía y justicia (la presidencia de Argentina, desde luego)!


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Encuentro de análisis en el PRD; AMLO, invitado
Alma E. Muñoz

Para realizar un primer balance de los malos resultados electorales obtenidos por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la jornada comicial del 5 de julio, la dirigencia nacional convocó para el próximo domingo a una reunión de ex presidentes nacionales –incluido Andrés Manuel López Obrador– y gobernadores emanados de las filas del perredismo, así como los principales dirigentes de corrientes.

Ayer, Jesús Ortega giró la invitación, de manera personal, a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, quien confirmó su asistencia; también se le comunicó al jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard. Se explicó que ya está lista la invitación correspondiente para Andrés Manuel López Obrador, misma que –se dijo– se le haría llegar probablemente este miércoles.

Para mañana jueves se prepara una reunión de Ortega y otros dirigentes con mandatarios estatales, pero aún no está confirmada. De realizarse sería con el mismo Ebrard Casaubon, el gobernador de Michoacán, Leonel Godoy, y la de Zacatecas, Amalia García. Estaba pendiente de confirmar Narciso Agúndez, de Baja California Sur.

Ya se giraron varias invitaciones para la reunión del domingo, incluidos ex presidentes nacionales interinos y sustitutos en activo dentro de las filas del sol azteca. Además de Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador, fueron dirigentes nacionales Amalia García, Pablo Gómez, Leonel Godoy, Leonel Cota, Guadalupe Acosta Naranjo, Raymundo Cárdenas y Graco Ramírez.

En el encuentro del domingo, aparte del balance sobre los resultados obtenidos, se plantea trabajar en torno a un escenario de toma de decisiones para reimpulsar al PRD.