8 de septiembre de 2008


■ Quieren negociar por su lado la reforma energética, dice Jiménez León

Buscan algunos perredistas que el sol azteca abandone el FAP: Convergencia

Alma E. Muñoz

El partido Convergencia aseguró que hay militantes perredistas que buscan un pretexto para sacar a su instituto político del Frente Amplio Progresista (FAP) y así “poder negociar con el PRI o con el PAN una reforma energética” distinta a la que presentó la coalición integrada por el Partido del Trabajo, el sol azteca y el propio Convergencia.

Pedro Jiménez León, secretario general de este último partido, señaló en entrevista que, desde su punto de vista, la molestia expresada por el presidente sustituto del Partido de la Revolución Democrática, Guadalupe Acosta Naranjo, porque su candidata a la alcaldía de Acapulco, Gloria Sierra, no quedó como representante del FAP, puede ser una estrategia.

“Están haciendo demasiado ruido (con ese tema) y algunos lo que están diciendo es ‘bueno, vamos a usar Acapulco como pretexto para salirnos del frente y ya no estamos obligados a respaldar su iniciativa’. Pero me parece, con todo respeto, que una cosa es el país y otra es una presidencia municipal”, expresó.

Lamentó que en lugar de apostar a las coaliciones electorales, como hacen en Convergencia, “ellos quieren participar para competir y ganar lo que puedan negociar con quienes están en el gobierno, y no mediante la voluntad de los ciudadanos en las urnas”. En eso, insistió Jiménez, radica el conflicto.

–¿Y cree que lo hagan?

–Yo creo que no falta mucho para que lo veamos.

–¿Entonces se gesta la traición desde el interior del FAP?

–Yo argumento lo siguiente: hay un gran movimiento que ha demostrado que es eficaz electoralmente, porque siempre que hemos ido juntos hemos ganado; ahora, frente al intento de privatización (del petróleo), empezamos a diseñar acciones para impedirlo y algunos militantes del PRD no participaron.

“Quisieron mandar la imagen de ser los bien portados (pero) en ese bien portados lo que en realidad estaba era una estrategia de negociación, y en política, cuando se hace política de verdad, lo único que no puedes negociar son los principios.”

El dirigente de Convergencia admitió que, oficialmente, desde el PRD aún no les plantean la salida del sol azteca del FAP, pero “lo están diciendo en los medios (de comunicación), nos mandan mensajes”. Además de que, afirmó, “hace mucho que dejaron de venir a las reuniones del frente”. Nada más –recordó– viene Juan Manuel Ávila, integrante del Comité Ejecutivo Nacional perredista, quien no pertenece a la corriente Nueva Izquierda, de la cual forma parte Acosta Naranjo.

Asimismo, Jiménez León descartó la posibilidad de negociar la permanencia de Porfirio Muñoz Ledo como coordinador nacional del Frente Amplio Progresista, porque en los estatutos de la coalición se plantea claramente que a cada uno de los tres partidos que lo conforman le corresponderá presidir durante un año la coordinación nacional.

El primero le tocó al Partido de la Revolución Democrática, y estuvo Jesús Ortega Martínez; ahora le tocó al Partido el Trabajo, el cual propuso a Porfirio Muñoz Ledo, y “nosotros (Convergencia) votamos por él”, señaló, y les toca “aguantar” el año que le corresponde.